La historia de Cupido como un murciélago se convirtió en una leyenda, y la gente comenzó a llamarlo "el dios del amor alado". Y aunque nunca volvió a ser un dios completamente humano, encontró una nueva forma de vivir y de amar que era mucho más plena y emocionante que antes.
Al día siguiente, mientras se preparaba para salir a flechar a sus víctimas, Cupido se miró al espejo y se vio a sí mismo como un dios hermoso, pero también un poco... aburrido. Decidió que quería ser como el murciélago, sentir la emoción y la libertad que éste experimentaba.
En un mundo donde los dioses y las criaturas mitológicas aún existían, Cupido, el dios del amor, se sentía abrumado por su trabajo. Cada día, flechaba a personas con su arco, haciéndolas enamorarse perdidamente. Pero a medida que pasaban los años, comenzó a sentirse como un simple autómata, sin pasión ni emoción en su trabajo.
Una noche, mientras volaba sobre la ciudad, Cupido se encontró con un murciélago que lo fascinó. El murciélago era pequeño, ágil y rápido, y parecía tener una vida emocionante. Cupido se sintió atraído por la libertad y la aventura que representaba el murciélago.
Pero pronto se dio cuenta de que ser un murciélago no era tan fácil como parecía. La gente lo temía y huía de él, y era difícil encontrar comida en la ciudad.
"Amor en las Sombras: La Historia de Cupido como un Murciélago"