Mientras tanto, en la montaña, el abuelo de Heidi extrañaba a su nieta y se dio cuenta de que la necesitaba. Decidió bajar a la ciudad para visitar a Heidi y se sorprendió por la opulencia de la casa de los Sesemann.
En el corazón de los Alpes suizos, había una joven llamada Heidi. Era una niña huérfana que vivía con su abuelo, un hombre gruñón pero bondadoso, en una pequeña cabaña en la montaña. La vida en la montaña era dura, pero Heidi amaba la libertad y la belleza natural que la rodeaba.
La historia de Heidi sigue mientras ella navega por la vida en la ciudad y en la montaña, aprendiendo valiosas lecciones sobre la amistad, la familia y la importancia de ser fiel a uno mismo.